Crema de calabaza otoñal
Una crema caliente muy fácil de preparar, ideal para otoño e invierno
1 cebolleta grande
1 puerro mediano
1/4 de cucharadita de nuez moscada
una pizca de pimienta negra
1 clavo de olor
2 hojas de laurel
1 cardamomo
1 anís estrellado
1 ramita de canela
2 cucharadas de aceite de oliva
1/2 calabaza mediana
aprox. 1/4 de cucharadita de sal
1/2 taza de bebida de soja (sin azucarar y sin sabores)
Pela y pica la cebolleta y el puerro.
Calienta en una cacerola u olla a fuego medio-alto el aceite de oliva y pon todas las especias. Cuando empiecen a crepitar echa la cebolleta y el puerro, remuévelo y tápalo.
Pela la calabaza, quita las semillas y córtala en daditos.
Añade la calabaza a la cacerola y remuévelo bien.
Agrega la sal y suficiente agua para cubrirlo todo.
Ponlo a fuego fuerte y cuando hierva bájalo a fuego medio-bajo.
Deja que cueza destapado hasta que la calabaza esté muy tierna (unos 15 minutos).
Quita las hojas de laurel y la canela y bate la crema 3-4 minutos, añadiendo la bebida de soja, hasta que quede una crema homogénea y sin trocitos. Pruébalo y rectifica de sal.
Sírvelo caliente acompañado de garbanzos tostados a la sartén a modo de picatostes, o chips de verduras, nata vegetal, levadura de cerveza, etc.
Puedes variar la receta añadiendo otros ingredientes: hinojo, calabacín, patata, boniato, etc.
Usa las especias que te gusten. Las que propongo quedan especialmente bien con el sabor de la calabaza y le dan un aroma cálido. Puedes probar también con hierbas como eneldo o menta para aportar frescor.
Puedes añadir además legumbres cocidas que tengas preparadas en la nevera. Harán la crema más nutritiva y mucho más cremosa. Muy recomendables garbanzos o judías pintas.
